La disposición de la muralla romana de Barcino, construida durante el Bajo Imperio, y que es la base de la revalorización urbanística del barrio antiguo de la ciudad es conocida desde tiempo en sus líneas generales y ha sido publicada últimamente por Florensa. Aquí vamos a resumir los resultados arqueológicos alcanzados en el estudio de un pequeño sector de este recinto, el comprendido entre la plaza de Ramón Berenguer III y la Baixada de la Canonja, especialmente en lo que se refiere a la técnica constructiva y a la forma como se han efectuado los trabajos, de la que es importante quede constancia inmediata.