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<title>Studia Historica. Historia Medieval, 1989, Vol. 7</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/68629</link>
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<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 09:01:43 GMT</pubDate>
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<title>Varios títulos</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69727</link>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Del mudejarismo de los Anales Toledanos Segundos</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69725</link>
<description>Como es sabido los Anales Toledanos (Primeros, Segundos y Terceros), compuestos en su mayor parte durante el siglo XIII en distintos momentos y por diferentes manos, son piezas importantes de la historiografía medieval hispánica, tanto por recoger gran cantidad de noticias —por más que éstas sean escuetas— cuanto por estar todas ellas rigurosamente fechadas; de ahí que sean de gran utilidad para el historiador.&#13;
De estos tres anales, los Segundos (A.T.II) tienen unas peculiaridades que los distinguen fuertemente de los otros; sin embargo, en una primera hojeada el lector poco avisado vería que, por su aspecto formal, nada difieren de otros escritos del mismo género, un género éste cuya condición esencial radica en la consignación del evento fechado, esto es, se presenta en párrafos que comienzan o terminan —como es aquí el caso— con una fecha determinada. Nuestro imaginario lector, por otra parte, se encontraría con las peladas noticias típicas del género analístico, a saber: una serie de referencias que dan cuenta de fenómenos naturales (como son las sequías prolongadas o las excesivas lluvias, las heladas intempestivas, los terremotos, los eclipses...), que informan de las épocas de hambre o carestía, de los precios de los artículos, de prodigios, de acontecimientos locales, etc.; el todo amalgamado con noticias de carácter político-militar.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>El Poblamiento de la Alpujarra a la llegada de los cristianos</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69723</link>
<description>En los últimos años han salido a la luz una serie de trabajos que intentan reconstruir la estructura del poblamiento medieval en el reino de Granada, tanto en época musulmana como cristiana, combinando a veces diversas técnicas como son las arqueológicas y paleográficas. De estos trabajos nos hemos ayudado evidentemente para realizar nuestro estudio del poblamiento en la Alpujarra a la llegada de los castellanos, algunos de los cuales, como los de Patrice Cressier y Antonio Malpica estudian zonas concretas de la Alpujarra o bien desde aspectos particulares.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Estructura de poblamiento de la costa de Granada a fines de la Edad Media</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69721</link>
<description>Es nuestra intención, al hilo de un caso particular, examinar una serie de problemas metodológicos que, en nuestra opinión, han determinado un oscurecimiento del trabajo histórico. Ni que decir tiene que nuestra pretensión únicamente es la de abrir un debate, al que esperamos contribuyan otros historiadores. Sin duda, el hecho de partir de cuestiones particulares puede entorpecer el debate y, en sus comienzos, viciarlo. Pero nos ha parecido, teniendo en cuenta la temática que vamos a tratar, imprescindible hacerlo, sin separar la reflexión teórica del análisis concreto.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Las construcciones populares medievales: un ejemplo castellano de comienzos del XIV</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69719</link>
<description>El estudio de las construcciones populares ha sido abordado desde puntos de vista muy diferentes, e incluso antagónicos, tanto en lo que atañe a los métodos de análisis empleados como al conjunto de obras consideradas; ello ha propiciado conclusiones y resultados en muchos casos contradictorios. Por una parte, arquitectos y urbanistas y, por otra, etnólogos e historiadores del mundo rural han sido los encargados de portar la punta de lanza en estas investigaciones, y no sólo su metodología, sino también sus conceptos, han partido de posiciones dispares y alejadas, hasta el punto de tener que precisar lo que se entiende por arquitectura popular. Baste decir que algunos autores no admiten —ya nuestro juicio no les falta razón— dicha denominación de «arquitectura popular», prefiriendo la de «construcciones populares», alegando precisiones de definición y legitimidad; puede servir de ejemplo el caso del profesor salmantino Marciano Sánchez, quien, en su aportación a las jornadas sorianas de «Etnología y Folklore en Castilla y León» en 1986, hacía hincapié en lo dicho con preguntas como: ¿Qué es eso de la «Arquitectura Popular»?.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Los mudéjares de la Extremadura castellano-leonesa: notas sobre una minoría dócil (1085-1502)</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69717</link>
<description>[ES]En la Edad Media se designaba como mudejares a los españoles de cultura y religión musulmana que vivían en territorio conquistado por los cristianos, conservando un status jurídico propio. Las características de tal status no eran las mismas para todos los mudejares, sino que dependían de las capitulaciones que los distintos reyes cristianos fueron estableciendo con los líderes musulmanes de los diversos territorios en el momento de la conquista; en todo caso siempre quedó claro en tales capitulaciones que lo que se regulaba era el nivel de dependencia de los vencidos. Mudejares y cristianos nunca tuvieron dudas respecto a quiénes eran los dominantes y quiénes los dominados. Ahora bien, el significado profundo que unos y otros otorgaban a tales capitulaciones era muy distinto: los musulmanes creían tener derecho a lo que se les reconocía bajo el estatuto de mudejares —tal como su ley hacía para con los cristianos y judíos que vivían en los países islámicos— mientras que los cristianos creían que se trataba de un favor gratuito, que en cualquier momento podía ser revocado por los reyes. Esta distinta perspectiva ante la coexistencia de las tres naciones fue la que originó conflictos entre musulmanes y cristianos allí donde los primeros lograron, gracias a su número, cierta relevancia social como grupo, cosa que no ocurría en la submeseta norte. En estas zonas castellanas el enfrentamiento tomó la forma —por parte de la minoría— de un empecinamiento en mantener su personalidad étnica, en soportar las tentativas asimiladoras; incluso puede suponerse que su proverbial docilidad obedecía al sentimiento, quizá inconsciente, de que era el mejor antídoto con el que defenderse del profundo sentimiento de los cristianos de que los otros —los judíos y los moros— estaban llamados a desaparecer de Castilla.; [EN]This article is about how in the Middle Ages were designated as the Spanish Moorish culture and Muslim religion who lived in territory conquered by the Christians, maintaining a separate legal status. The characteristics of this status were not the same for all Mudejar, but depended on the contract which the various Christian kings were set up with Muslim leaders in the various territories in d time of the conquest.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>La participación política de los pecheros en los municipios castellanos de la Baja Edad Media. Aspectos organizativos</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69716</link>
<description>En las últimas décadas el conocimiento de las ciudades medievales y del régimen municipal castellanos ha progresado considerablemente. El período del Regimiento, en virtud de las fuentes históricas disponibles, es casi siempre el más intensamente trabajado. El historiador puede hoy moverse con ciertas seguridades, bien es verdad que algo acomodaticias, en temas como las instituciones rectoras de los municipios o las oligarquías urbanas. Otras cuestiones han sido descuidadas. Así ocurre con la organización política de los pecheros, internamente y de cara al ejercicio del poder. Alusiones parcas, vagas, imprecisas, cuando no erróneas, proliferan en los estudios. O bien se soslaya la cuestión afirmando que los pecheros se hallaban excluidos del poder en los concejos bajomedievales. Afirmación que no es incorrecta, pero sí simple y un tanto mistificadora. Hay un evidente déficit informativo que explica en parte la desatención hacia esta temática. Pero también hay un desinterés, o desenfoque, a la hora de estudiar los fenómenos de poder que tenían lugar y transcurrían al margen de los estrechos cauces institucionales oficiales y de las actuaciones de las élites.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>La otra transición: del mundo antiguo al feudalismo</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69715</link>
<description>La mayor parte del análisis del conjunto de cambios que generalmente se conocen como el «fin del mundo antiguo en Occidente» —o con un nombre similar— ha sido perjudicada por una considerable falta de claridad respecto a lo que se quiere realmente decir con esa frase. El concepto de fin de la antigüedad, por supuesto, significa cosas diferentes para diferentes tipos de historiadores, pero muchos hablan de ello como si todas éstas coexistieran por igual, entremezcladas en un gigantesco «granero clásico»: el paganismo greco-romano (y/o el cristianismo de Estado), la literatura secular latina, los templos, el emperador, el senado, la esclavitud, las togas. Estos fenómenos, cada uno por separado, pueden ser la clave de la Antigüedad para alguien, pero sus historias no son lo mismo, y cualquier intento de describir su destrucción simultánea por una única causa no es útil, aunque se intente a menudo.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Índice</title>
<link>http://hdl.handle.net/10366/69714</link>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1989 00:00:00 GMT</pubDate>
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