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dc.contributor.advisorMuñoz Bellido, Juan Luis 
dc.contributor.authorBarbas Rodrigues, Francisco José
dc.date.accessioned2016-05-17T16:28:53Z
dc.date.available2016-05-17T16:28:53Z
dc.date.issued2015
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10366/128500
dc.description.abstract[ES] El diagnóstico y tratamiento de las enfermedades requiere inevitablemente una interacción física entre los profesionales de la salud y sus pacientes. Ello implica tanto al médico que ha de explorar al paciente como, sobre todo, a otro tipo de profesionales sanitarios, cuya interacción es, un muchas ocasiones, incluso más intensa (personal de enfermería, auxiliares, fisioterapeutas...), extendiéndose con frecuencia a un grupo de personas mucho más heterogéneo (estudiantes de medicina y enfermería, personal de cocina, barberos, etc.). Todas estas personas pueden comportarse como vehículo de transmisión de microorganismos colonizadores a los pacientes, pero también en sentido contrario, de los pacientes a otras personas no colonizadas, tanto dentro como fuera del hospital. A ello hay que añadir el papel que puede desempeñar el propio paciente, una vez dado de alta, vehiculando microorganismos al ámbito extrahospitalario. Incluso en este ámbito, además de los cuidadores habituales, los cada vez más frecuentes equipos de atención domiciliaria podrían comportarse como difusores de estas colonizaciones dentro del propio ámbito comunitario. 5 Dissertação de Doutoramento de Francisco Rodrigues Esta transmisión de persona a persona es un factor epidemiológico básico en las infecciones hospitalarias y en la difusión de microorganismos como Staphylococcus aureus resistente a meticilina, y Clostridium difficile, entre otros. En los últimos años van cobrando además importancia progresiva los centros de cuidados medios y de pacientes crónicos, por la gran permeabilidad existente entre estos centros y los hospitales, y la frecuencia con que en estos centros se acumulan factores de riesgo similares a los nosocomiales en cuanto a características de los pacientes, presión antibiótica, etc. Por todas estas razones, es clara la necesidad de un control y un conocimiento de la flora normal, transitoria y residente de profesionales de la salud, en especial de los microorganismos potencialmente más patógenos. En este contexto, destaca S. aureus, y en particular S. aureus resistente a la meticilina (MRSA), debido a su importancia como patógeno nosocomial, al papel en su epidemiología de la transmisión de persona a persona, y a la alta prevalencia de este microorganismo en Portugal, que es el país con las cifras de prevalencia más altas de Europa.es_ES
dc.format.extent168 p.
dc.format.mimetypeapplication/pdf
dc.languageEspañol
dc.language.isospaes_ES
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported
dc.rights.urihttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
dc.subjectTesis y disertaciones académicases_ES
dc.subjectUniversidad de Salamanca (España)es_ES
dc.subjectAcademic dissertationses_ES
dc.subjectCiencias biomédicases_ES
dc.subjectEnfermedades infecciosases_ES
dc.titlePrevalencia de Staphylococcus Aureus en profesionales de la salud en la región centro de Portugales_ES
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/doctoralThesises_ES
dc.subject.unesco3205.05 Enfermedades Infecciosases_ES
dc.identifier.doi10.14201/gredos.128500
dc.rights.accessRightsinfo:eu-repo/semantics/openAccess


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