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Título
The Falklands-Malvinas War and transitions to democracy in Latin America: the turning point of 1979-82
Autor(es)
Palabras clave
England
Argentina
Nationalism
History
Falklands-Malvinas War
Clasificación UNESCO
5504.02-1 Historia Contemporánea. Área Americana
Fecha de publicación
2021
Editor
Institute of Latin American Studies-School of Advanced Study-University of London
Citación
MIRA, Guillermo (2021), The Falklands-Malvinas War and transitions to democracy in Latin America: the turning point of 1979-82, in GUILLERMO MIRA and FERNANDO PEDROSA (EDS.), Revisiting the Falklands-Malvinas Question. Transnational and Interdisciplinary Perpectives. London: Institute of Latin American Studies, cap, 4, p. 97-110.
Resumen
[EN] The Falklands/Malvinas War occupies a central place in the recent political history of Argentina and Latin America, not only because of its symbolic and national significance, but also due to its impact on processes of democratic transition. Far from constituting an isolated episode, the conflict must be situated within a particularly dense international conjuncture, concentrated between 1979 and 1982, during which geopolitical, economic, and ideological transformations converged and substantially altered the conditions for political change in the region. The restoration of democracy in Latin America during the 1980s has predominantly been explained through two major approaches: one centred on the strategic actions of domestic elites, and another that interprets these processes as part of a global “third wave” of democratization. Both perspectives have tended to portray transitions as relatively homogeneous and to establish a direct relationship between authoritarian crisis and democratization. A more careful historical reading, however, shows that these transitions resulted from specific combinations of internal and external factors and produced constrained democracies marked by significant continuities with preceding regimes. In the Argentine case, defeat in the Malvinas did not lead to the immediate collapse of the dictatorship, but rather to a profound political crisis that opened a scenario of uncertainty. The Armed Forces retained room for manoeuvre after the conflict, managed the timing of the transition, and sought to secure protection from potential judicial and political accountability. The period between the end of the war and the 1983 elections demonstrates that this was not a transition brought about by “regime defeat” in a strict sense, but rather a controlled withdrawal accompanied by attempts to negotiate with civilian actors. At the same time, the Argentine experience cannot be fully equated with the negotiated transitions observed in other Southern Cone countries. The delegitimization produced by the war prevented an open and formal negotiation with the military regime, although informal agreements aimed at ensuring governability and impunity did exist and ultimately failed to consolidate due to the electoral outcome. This combination of rupture and continuity endowed the Argentine process with a hybrid character that is difficult to classify within traditional typologies. From a broader perspective, the Malvinas War must be understood as part of an international turning point. The weakening of the Soviet threat, the advance of neoliberalism, the debt crisis, and the abandonment of revolutionary projects redefined the margins of political action in Latin America. After 1982, transitions unfolded in a context different from that of previous years, calling into question the notion of a single, homogeneous democratizing wave. Taken together, this analysis leads to the conclusion that democratic transitions in Latin America, and particularly in Argentina, cannot be explained through linear or universal models. They were historically situated processes, shaped by complex interactions between national and international factors, whose outcomes durably conditioned the configuration of subsequent democracies.
[ES] La guerra de las Malvinas/Falklands ocupa un lugar central en la historia política reciente de Argentina y de América Latina, no solo por su significado simbólico y nacional, sino por su impacto en los procesos de transición democrática. Lejos de constituir un episodio aislado, el conflicto se inscribe en una coyuntura internacional particularmente densa, concentrada entre 1979 y 1982, en la que convergieron transformaciones geopolíticas, económicas e ideológicas que alteraron de manera sustantiva las condiciones del cambio político en la región.
La recuperación de la democracia en América Latina durante los años ochenta ha sido explicada, de forma dominante, a través de dos grandes enfoques: uno centrado en la acción estratégica de las élites internas y otro que la interpreta como parte de una “tercera ola” democratizadora de alcance global. Ambos han tendido a presentar estos procesos como relativamente homogéneos y a establecer una relación directa entre crisis autoritaria y democratización. Sin embargo, una lectura histórica más atenta muestra que las transiciones fueron el resultado de combinaciones específicas de factores internos y externos, y que produjeron democracias condicionadas, con importantes continuidades respecto de los regímenes previos.
En el caso argentino, la derrota en Malvinas no provocó el colapso inmediato de la dictadura, sino una crisis política profunda que abrió un escenario de incertidumbre. Las Fuerzas Armadas conservaron capacidad de maniobra tras el conflicto, administraron el tiempo de la transición y buscaron garantizar protección frente a eventuales responsabilidades judiciales y políticas. El periodo transcurrido entre el final de la guerra y las elecciones de 1983 evidencia que no se trató de una transición por “derrota del régimen” en sentido estricto, sino de un repliegue controlado, acompañado de intentos de negociación con actores civiles.
Al mismo tiempo, la experiencia argentina no puede asimilarse plenamente a las transiciones pactadas observadas en otros países del Cono Sur. La deslegitimación provocada por la guerra impidió una negociación abierta y formal con el régimen militar, aunque existieron acuerdos informales orientados a asegurar gobernabilidad e impunidad, que finalmente no se consolidaron debido al resultado electoral. Esta combinación de ruptura y continuidad confiere al proceso argentino un carácter híbrido y difícil de clasificar dentro de las tipologías tradicionales.
Desde una perspectiva más amplia, la guerra de Malvinas debe entenderse como parte de un punto de inflexión internacional. El debilitamiento de la amenaza soviética, el avance del neoliberalismo, la crisis de la deuda y el abandono de los proyectos revolucionarios redefinieron los márgenes de acción política en América Latina. A partir de 1982, las transiciones se desarrollaron en un contexto distinto al de los años previos, lo que cuestiona la idea de una única y homogénea ola democratizadora.
En conjunto, el análisis permite concluir que las transiciones a la democracia en América Latina, y en particular en Argentina, no pueden explicarse mediante esquemas lineales ni universales. Se trata de procesos históricamente situados, marcados por interacciones complejas entre factores nacionales e internacionales, cuyos resultados condicionaron de manera duradera la configuración de las democracias posteriores.
URI
ISBN
978-1-908857-56-9
DOI
10.14296/1220.9781908857804
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Nombre:
2. MIRA 2021- The F-M War and Transition to Demcracy.pdfEmbargado hasta: 3000-01-01
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Descripción:
Artículo principal












