| dc.description.abstract | La geografía árabe medieval constituye un recurso frecuente en la obtención de datos históricos, geográficos e, incluso, de orden lingüístico. Buena parte del interés, desde esta última perspectiva, ha primado, por un lado, la reconstrucción del pasado lingüístico (e histórico) previo a la arabización de algunas áreas (p. ej., en el Magreb, Meouak, 2015; Meouak, 2021) y, por otro, los procesos derivados de esta misma (de Felipe, 2021). Además de cuestiones lexicográficas y de variación concretas en
topónimos, se han tratado, si bien de manera menos comprehensiva, algunas cuestiones relativas, por ejemplo, a la calificación, por caracterización lingüística, de algunos pueblos (Meouak, 2007), las denominaciones política e ideológicamente orientadas
(Ghouirgate, 2021) o algunas referencias a las dotes lingüísticas de algunos sabios, así como la baja consideración concedida a los hablantes del bereber o amacige (Ghouirgate, 2014).
Al mismo tiempo, desde los estudios sobre geografía árabe medieval, si bien se han establecido dos grandes corrientes iniciales (escuela iraquí y escuela baljí, Ahmad & Taeschner, 1965), en las (primeras) obras se constata la centralidad de los territorios del
islam (mamlakat al-islām), especialmente, la región bajo dominio abasí, que, por circunstancias materiales, era la zona de la que disponían de mayor número de datos (Ahmad & Taeschner, 1965; Franco Sánchez, 2018). Sin ser contradictorio con lo anterior, esta disciplina, alentada, en un primer momento, desde el Oriente islámico, se desarrolla en un momento de fragmentación política del imperio arabo-islámico. Los primeros geógrafos, que se nutrirán de informaciones obtenidas desde puestos
administrativos (Miquel, 1967) y el relato de viajeros, mostrarán un Magreb, alejado, desconocido y casi imaginado (Gago Gómez, 2021; Montel, 2022), dentro de una unidad (política), la mamlakat al-islām, inexistente.
En este contexto, la presente aportación busca aproximarse a la cuestión lingüística desde una perspectiva descriptiva y generalista: se trata de abordar esa cosmovisión que esta literatura ofrece desde el punto de partida de las lenguas mencionadas en las primeras obras conservadas de esta literatura. El objetivo es comprender qué lenguas se mencionan y aportar algunas hipótesis del porqué, si fuera posible. Aunque, a priori, parecería que el papel de las lenguas en la descripción geográfica debiera ser relevante, lo cierto es que la presencia del dato lingüístico es minoritaria. | es_ES |