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Título
Patronos, protectores, benefactores y donados. Algunas consideraciones acerca de las relaciones entre el poder laico y los monasterios de Castilla durante la Baja Edad Media
Autor(es)
Palabras clave
Monasterios
Poder laico
Patronos
Mecenas
Benefactores
Encomenderos
Donados
Baja Edad Media
Castilla (España)
Clasificación UNESCO
5504.03 Historia Medieval
5506.90 Historia de la Iglesia
Fecha de publicación
2025
Editor
Trea
Serie / N.º
Piedras angulares-Estudios históricos La Olmeda;
Resumen
[ES] A lo largo de la Edad Media el poder laico mantuvo una serie de vínculos con los
monasterios, cuyas fórmulas cambiaron y evolucionaron dependiendo del periodo.
En la Alta y Plena Edad Media fueron habituales las iglesias y monasterios pro-
pios de la nobleza señorial, con la consiguiente investidura laica, realidad que fue
perseguida por la reforma gregoriana. A pesar de no lograr su fin, una de las vías
por la que los reformadores trataron de suprimirlas fue la reserva del derecho de
patronato al fundador.
El régimen de iglesias propias entró en crisis durante el periodo bajomedieval,
cuando los laicos llevaron a cabo otro tipo de actuaciones para mantener su ascen-
dencia sobre los monasterios. A diferencia de lo ocurrido en periodos anteriores,
el pretendido control se ejercía más sobre el cenobio en cuestión que sobre la co-
munidad, es decir, en sus asuntos temporales más que en los espirituales, siendo
infrecuente la intervención en la elección de superiores propia del periodo ple-
nomedieval. La nobleza trató de mantener en su órbita a los monasterios de sus
señoríos, mientras que la monarquía, en el avance hacia el Estado moderno y de la autoridad real, emprendió un proceso de centralización del conjunto de cenobios
de las difentes órdenes, como un resorte de poder más dentro de las estructuras del
Estado. La centralización religiosa era indispensable para conseguir la política y a
través de ella se trataba de contener el poder nobiliario en sus señoríos y las inje-
rencias papales en el reino. La consecuencia fue un cambio en los vínculos entre la
nobleza y el resto de poderes con los monasterios, cuya tendencia fue la progresiva
reducción o la supresión de patronatos y encomiendas en favor de otros tipos de
relación.
En el proceso de obtención del patronato eclesiástico por parte de la Corona
hubo una conjunción de intereses entre la monarquía y la clerecía regular. Los
religiosos veían en los vínculos entre los monasterios y los laicos una de las causas
de su decadencia, tal y como expresan los estatutos de la provincia franciscana de
Santiago derivados de la campaña de visitas fomentada por Gregorio XI y apoyada
Enrique II (1374). Por su parte, clarisas y dominicas manifestaron que una de las
causas de su declive eran los patronatos y un excesivo recurso al apoyo nobilia-
rio. En este sentido, es ilustrativo el hecho de que Raimundo de Capua tratase de
transformar la composición social de las comunidades en sus estatutos de reforma
(1397). El dominico ordenó la alternancia en las tomas de hábito entre monjas no-
bles y otras que no lo fuesen para evitar conflictos entre religiosas pertenecientes a
diferentes linajes y la formación de bandos en los claustros. Con esta medida tam-
bién se pretendían evitar los patronatos, las luchas por ellos y romper la solidaridad
que existía entre las comunidades y sus poderosos familiares y amigos, aunque su
aplicación no dio los resultados esperados.
URI
ISBN
979-13-87790-88-2
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