Compartir
Título
Angola: otra forma de lucha contrainsurgente
Autor(es)
Director(es)
Palabras clave
Tesis y disertaciones académicas
Universidad de Salamanca (España)
Tesis Doctoral
Academic dissertations
Lusotropicalismo
Portugal
Angola
Insurgencia
Contrainsurgencia
Acción Psicosocial
Descolonización
Guerra Fría
Insurgency
Contrainsurgency
Psicosocial Action
Decolonization
Cold War
Clasificación UNESCO
5506.25 Historia de la Guerra
5701.06 Documentación
política
5906.06 Conflictos Sociales
Fecha de publicación
2026-03-24
Resumen
[ES] “Portugal Não é um país pequeño”: El Portugal metropolitano es un país hermoso, pequeño y no muy rico en una esquina de Europa, pero el mapa sobrepuesto de las colonias portuguesas daba para casi cubrir el continente europeo.
El pueblo portugués consideraba las colonias no sólo como una parte integrante de la nación portuguesa, sino también como una herencia centenaria y una razón de ser civilizatoria, el destino portugués era llevar la civilización, el progreso y la Religión a sus extensas tierras de África; el pueblo portugués tenía unas características propias que lo empujaban a esa misión: era la teoría del Lusotropicalismo.
Desde principios del siglo XV la presencia de Portugal en África fue constante, si bien hasta el siglo XIX reducida a enclaves costeros que servían de apoyo a las rutas a Oriente o bien a Brasil, amén de punto de embarque en la trata de esclavos. Fuera de estos enclaves costeros, la presencia portuguesa se hacía sentir en comercio y cultura, siendo esta presencia informal políticamente. A partir del Congreso de Berlín en 1885 para reclamar un territorio había que ocuparlo eficazmente, y Portugal fue la potencia colonial que más tardó en “pacificar” sus territorios debido a la falta de medios. Así mismo, tuvo que sortear el afán de otras potencias por adueñarse de sus territorios.
Tras el fin de la SGM, dos procesos marcaron la segunda mitad del Siglo XX: La Guerra Fría y los procesos de Descolonización. Éste fue especialmente rápido en África, pues entre 1959 y 1966 el continente presenció el rápido abandono de las antiguas potencias coloniales, Inglaterra, Francia, Bélgica; Portugal quedó aislada con lo que ya no eran oficialmente colonias, sino sus Provincias de Ultramar, rodeadas de naciones recién independizadas y hostiles al poder colonial, salvo por el sur, con Sudáfrica y Rodesia gobernados por su minoría blanca. Así mismo, en el contexto de la Guerra Fría, Portugal, miembro fundador de la OTAN, se convirtió en un aliado incómodo para los EEUU, al querer éste último atraer hacia su órbita y separar de la influencia de la URSS a los países recién independizados, lo que le valió en cierta medida a Portugal el ostracismo internacional. Fue en África y paradigmáticamente en las Colonias Portuguesas donde se cruzaron estos dos vectores, Guerras Fría y Descolonización. Como norma estos dos vectores confluían en que la confrontación entre superpotencias no fue directa, si no a través de Guerras Proxi de Liberación Nacional. Estas luchas tenían el formato maoísta de guerras prolongadas, una amenaza peligrosa y difícil de gestionar para cualquier gobierno, pero no imposible, como demostró Portugal en Angola.
Las guerras de insurgencia no tardaron, comenzando en Angola en 1961 al rebufo de la independencia del vecino Congo Belga, expandiéndose posteriormente a Guinea en 1963 y Mozambique en 1964. Portugal hizo frente a la marea descolonizadora manteniéndose durante trece años más en sus territorios africanos con los escasos medios de que disponía, pero de una manera inteligente.
Este trabajo explica cómo un país poco poblado, con pocos medios y aislado políticamente fue capaz de mantener tres guerras de insurgencia en territorios grandes, alejados de la metrópoli y alejados entre sí; cómo movilizó un ejército, lo trasladó y abasteció, cómo proporcionó material especial para un tipo de guerra en el que no había experiencia o doctrina, por tanto sin instructores competentes y cómo se mantuvo durante tanto tiempo y exitosamente. Portugal aprovechó todas y cada una de las oportunidades que se le ofrecían, y en el caso de Angola, que es el objeto de estudio de este trabajo, cómo combinó el esfuerzo militar con la actuación psicológica y social sobre la población, adaptándose a las circunstancias y creando una manera particular de hacer la guerra, consiguiendo ganar a la población (o al menos obteniendo una benévola neutralidad) y derrotando a los movimientos insurgentes. Si bien en este tipo de guerras el aspecto militar tiene un papel crucial, en su esencia, se trata de una lucha política, tanto en las colonias como en la metrópoli, que a la postre fue el talón de Aquiles de Portugal.
Consecuentemente la función de las FFAA no era conseguir una victoria militar decisiva, lo cual es casi imposible en este tipo de guerra, sino más bien buscar la contención de la violencia, proteger a la población, evitando el acceso de los insurgentes a la misma; a la vez se trata de ganar a esta población con iniciativas sociales y psicológicas –La Acción Psicosocial- y a través de enajenar a la población de los insurgentes combinado con su derrota militar, deteriorar la posición de los mismos para forzarlos a negociar en términos favorables para el gobierno. El fallo radicó en la clase política, que fue la que no aprovechó esta situación ventajosa militarmente para negociar desde una posición de fuerza con los insurgentes, que fue a la postre la causa de la derrota portuguesa.
Las FFAA Portuguesas alcanzaron estos objetivos mostrando una gran adaptabilidad, construyendo una Doctrina de Contrainsurgencia y que si bien se inspiró en la experiencia previa tanto francesa como inglesa en este tipo de guerras, fue aplicada al caso de forma particular, buscando los dos ejes de contener el costo de la guerra para hacerla asequible a sus magros recursos y repartir cargas económicas y humanas con las colonias. Todo ello se consiguió, haciendo que la guerra fuese sostenible militarmente. Portugal combatió a los insurgentes a través de operaciones de inteligencia, promoviendo los conflictos entre ellos; una respuesta militar apropiada y un hábil juego diplomático; protegiendo a la población civil del contacto insurgente, elevando su nivel socioeconómico y evitando o eliminando motivos de malestar. Esta combinación de elementos y el particular estilo de ejecución nos muestra lo que podemos en justicia denominar el Estilo de Guerra Portugués.
Aunque en Guinea y Mozambique el panorama era más sombrío, la guerra en Angola estaba militarmente ganada; pero el desgaste de trece años de guerra y sin la expectativa de solución política al conflicto hizo que el pueblo portugués y el ejército estuviesen hartos, y ello fue la causa principal del golpe militar del 25 de Abril de 1974. [EN] “Portugal is not a small country”: Metropolitan Portugal is a nice, small and not rich country which lies in a far corner of Europe. Nevertheless, the superposition of the portuguese colonies over the European map could cover almost the whole continent.
Portugal considered the colonies not only as a part of the nation, but also as a secular heritage and the “Raison d´etre” of the country being the portuguese destinity to bring civilization, progress and Religion to his wide territories in Africa. The portuguese nation had some unique characteristics that pushed it to that way: it was the Lusotropicalist Theory.
Since the beguinning of the XV C. portuguese presence in Africa was continuous, but until the XIX only reduced to small coastal enclaves for supporting the routes to the Far East or to Brasil; at the same time, the point of departure of slave trade. Out of this enclaves, portuguese presence was mainly in commerce and cultural, but politically unformal. After Berlin Congress in 1885, Portugal was forced to really occupy the territories that claimed, and was the last power to “pacifícate” due to lack of means. Besides that, Portugal had to avoid the intentions of other powers to obtain its territories.
After the end of the SGM, there were two political processes that marked the rest of the century: The “Cold War” and the Decolonization. This last one was specially quick in Africa as between 1959 and 1966 the old colonial powers England, France and Belgium, abandoned the continent. Portugal, Ultramar remained isolated surrounded by hostile new nations, exception of South Africa and Rodesia southwards, ruled by their White minority. So, in the Cold War context, Portugal, a fundational member of the NATO, became an unconfortable ally for the USA, as this last power wanted to attract the recently independent countries to the wessphere, and this situation caused Portugal´s international ostracism. The crossing of these two vectors marked the insurgent wars at the portuguese colonies, where the confrontation between superpowers was an indirect approach, through the “Proxi wars” under the form of National Liberation wars. These wars followed the Maoist form of a protracted struggle, always a difficult war to fight for any government, but not imposible, as Portugal showed in Angola.
The insurgency wars son started in Angola in 1961, by transmission of the Congo Belga Independence; son extended to Guinea in 1963 and Mozambique in 1964. Portugal faced that challenge during thirteen years in its African territories, with very limited resources, but managed in a very intelligent way.
This work describes and try to explain how a country with few population, few means and politically isolated, was able to maintain three wars in three such huge territories, very far from the metrópoli and far among them; how Portugal movilized an army, transported it thousands of kilometers to the three scenarios of Ultramar, support it logistically, equipped it with special materialand trained to a very specific type of warfare without any previous experience or doctrine, and without the benefits of competent instructors. Nevertheless, Portugal took advantage and exploited every favourable situation; in the case of Angola, which focus our study, how Portugal combined the military effort and the Civil output both social and psicological, adapting itself to the circumstances and carrying a particular way of warfare, atracting the civil population and defeating the insurgent movements. In counterinsurgency warfare, in general terms, military plays a key role, but the essential is the political struggle, both in the colonies as in the metrópoli, this last one was at the end, Portugal´s Achilles Heel.
Consequently, the Armed Forces can not aim a decissive military victory, as it is almost imposible, but containing violence, avoiding the influence of insurgency on the civil population, and attracting this population with social and psycological intiatives, -Psichosocial Action- and through that, eroding the insurgent position enough to force them to negotiate.
The Portuguese Armed Forces accomplished al these aims, showing great adaptability, but Portuguese Politicans didn´t get adventage of this hard-to-get situation, refusing to negotiate with the insurgents, and causing Portugal´s final defeat.
Portuguese Army got these objectives showing outstanding adaptability, crafting a Contrainsurgrnce Doctrines based on French and English experience, but applied in a particular way, searching the aims of containing the cost of war making it affordable to Portugal´s meager resources, and spreading the burden of war to the colonies both economically and socially. Portugal fought the insurgents through Intelligence Operations, appropiate military action and Diplomatic Pressure; protected civil population of insurgent´s influence raising the level of life and avoiding grievances. This combination of elements and its particular application shows what we could in justice name “The Portuguese Way of War”.
Even though the circunstances were worst on the other territories of Guinea and Moçambique, war in Angola was over temporarily, knocked out the three insurgent movements. Nevertheless the attrition caused by thirteen years of war on the military and the population without a political solution on sight led to the military coup on April 25th 1974.
URI
Collections













