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Título
Habitar el mundo onlife desde una pedagogía edificante. Estudio de la relación de la infancia con la naturaleza y la tecnología
Autor(es)
Director(es)
Palabras clave
Tesis y disertaciones académicas
Universidad de Salamanca (España)
Tesis Doctoral
Academic dissertations
Déficit de naturaleza
Entornos digitales
Superávit de tecnología
Sociedad onlife
Control parental
Nature deficit
Digital environments
Technology surplus
Onlife society
Parental control
Clasificación UNESCO
5801.04 Teorías Educativas
6111.03 Desarrollo de la Personalidad
6102.01 Psicología Evolutiva
Fecha de publicación
2026
Resumen
[ES] La presente tesis doctoral, situada en el campo de la Pedagogía, se enmarca en el proyecto de investigación NATEC-ID (PID2021-122993NB-I00) y se centra en el estudio de los procesos de desarrollo identitario infantil en el último tramo de la infancia, prestando atención al posible impacto que el déficit de naturaleza y el superávit de tecnología pueden tener en la relación que los niños y las niñas de entre 9 y 12 años establecen con sus principales espacios de socialización. La investigación parte de la preocupación por comprender de qué modo las condiciones contemporáneas del habitar infantil inciden en la construcción de la identidad personal y social. De manera más concreta, la tesis focaliza su análisis en tres dimensiones clave para la experiencia infantil en los entornos naturales y digitales: la libertad, el riesgo y el control adulto.
El marco teórico de la investigación se articula, en primer lugar, en torno a la comprensión de la sociedad onlife como una modalidad de vida en la que lo físico y lo virtual confluyen en un mismo plano de realidad, modificando las formas de ser y estar en el mundo y, con ello, los procesos de configuración identitaria. Sobre esta base, la tesis analiza el impacto del superávit de tecnología en la infancia y profundiza, a su vez, en el déficit de naturaleza como fenómeno que expresa la progresiva desconexión de los niños y las niñas respecto del entorno natural. Junto a ello, incorpora una perspectiva fenomenológico-antropológica sobre el habitar infantil y sitúa, en el plano pedagógico, la necesidad de pensar la naturaleza y la tecnología digital como espacios educativos. Este recorrido desemboca en la propuesta de una pedagogía edificante para la infancia, sustentada en la ética ecológica, el cuidado y el amor por la naturaleza como horizontes formativos orientados a promover formas saludables y sostenibles de desarrollo identitario.
A partir de este marco, la tesis plantea la hipótesis de que la forma en que se articulan las tres dimensiones de estudio condiciona significativamente el tipo de relación que la infancia establece con los entornos que habita. De forma coherente, el objetivo general consiste en comprender la influencia que la sensación de libertad, el riesgo y el control adulto percibidos ejercen en la relación que los niños y las niñas de entre 9 y 12 años establecen con el entorno natural y el digital, valorando el impacto que ello supone para el desarrollo de su identidad. De este objetivo general se derivan cuatro objetivos específicos: 1) analizar las percepciones infantiles sobre dichas dimensiones en ambos entornos, 2) estudiar la influencia del control adulto y su valoración en las percepciones infantiles, 3) descubrir la incidencia de factores sociodemográficos, especialmente el sexo y el contexto territorial, y 4) comprobar el efecto de la intervención adulta en los comportamientos y actitudes infantiles en espacios naturales.
Para responder a estos propósitos, la investigación adopta un diseño multimétodo, estructurado en dos estudios secuenciales y articulados entre sí. El primero se desarrolla desde una metodología mixta que combina una fase cuantitativa y otra de carácter cualitativo. La fase cuantitativa se lleva a cabo mediante la aplicación de un cuestionario a una muestra de 2.586 niños y niñas de todo el territorio nacional, con el fin de explorar sus percepciones subjetivas sobre la libertad, el riesgo, el control adulto y la valoración de dicho control durante sus experiencias en los dos entornos estudiados. La fase cualitativa, orientada a profundizar en los significados atribuidos a dichas experiencias, se desarrolla mediante 33 grupos de discusión, en los que participan 300 niños y niñas pertenecientes a la muestra de la primera fase, así como 53 entrevistas individuales realizadas a familias y docentes. El segundo estudio, realizado con una muestra de 30 niños y niñas de la provincia de Salamanca, se plantea desde una metodología cuasiexperimental y se centra en el análisis de los comportamientos y actitudes desplegados durante una experiencia educativa inmersiva en la naturaleza. Para ello, se utiliza la técnica de observación no participante con el fin de registrar las variaciones producidas durante su interacción con el entorno en función del tipo de intervención ejercida por las personas adultas.
Los resultados obtenidos permiten advertir, en primer lugar, que los entornos naturales y digitales son vividos por la infancia del grupo etario estudiado como espacios de socialización diferenciados. El entorno digital aparece asociado a una mayor percepción de riesgo y de control adulto, mientras que el entorno natural se vincula con mayor intensidad a experiencias de libertad de movimiento, exploración y autonomía. Al mismo tiempo, la investigación muestra que la sensación de libertad está presente en ambos espacios, lo que impide interpretar naturaleza y digitalidad como realidades opuestas o excluyentes. Junto a ello, uno de los hallazgos más relevantes reside en la resignificación del control adulto, que no es vivido únicamente como limitación, sino también como una expresión de cuidado y protección, especialmente en el entorno digital. Asimismo, la comparación entre narrativas infantiles y adultas permite reconocer coincidencias en torno a la necesidad de acompañamiento adulto, aunque con matices en la forma de interpretar el control. Por su parte, el estudio cuasiexperimental pone de relieve que la presencia de personas adultas modifica las dinámicas de exploración en la naturaleza de los niños y las niñas: una mediación más pasiva favorece formas de autonomía autodirigida e iniciativa entre iguales, mientras que una intervención más activa orienta la experiencia, amplía la participación y reorganiza las interacciones hacia un incremento de la experiencia sensorial durante el contacto directo con la naturaleza.
A la luz de estos resultados, la tesis concluye que el estudio de los procesos de desarrollo primario en el contexto contemporáneo debe considerar, muy especialmente, la transición entre el último tramo de la infancia y la adolescencia, es decir, es necesario prestar atención al grupo etario de 9 a 12 años bajo una serie de consideraciones. La primera de ellas, de carácter central, implica tener en cuenta que para los niños y las niñas de esta edad existe una asociación dicotómica que relaciona lo real con lo físico y lo irreal con lo virtual, es decir, si bien operan bajo las lógicas del fenómeno onlife, no las reconocen y, por lo tanto, todo planteamiento pedagógico debe partir de esta realidad. La segunda consideración se refiere a la trascendencia del criterio infantil para definir propuestas educativas orientadas a la promoción de su propio bienestar y desarrollo integral. En ese sentido, a partir del análisis de las variables incluidas en la investigación, concluimos que los niños y las niñas asignan sentidos y significados a cada una de ellas en función de la materialidad simbólica y relacional de los espacios que habitan, así como de la subjetividad de sus experiencias y, además, que lo hacen desde una posición consciente y crítica. La tercera consideración se centra en la necesidad de repensar la función del acompañamiento adulto en las experiencias infantiles transformando modelos meramente restrictivos en formas de cuidado que ofrecen seguridad sin limitar la experiencia infantil tanto en espacios naturales como digitales. [EN] This doctoral thesis, situated within the field of Pedagogy, is part of the NATEC-ID research project (PID2021-122993NB-I00) and focuses on the study of children’s identity development processes in the final stage of childhood, paying particular attention to the possible impact that nature deficit and technology surplus may have on the relationship that children aged 9 to 12 establish with their main spaces of socialization. The research is grounded in the concern to understand how contemporary conditions of children’s inhabiting shape the construction of personal and social identity. More specifically, the dissertation focuses its analysis on three key dimensions of children’s experience in natural and digital environments: freedom, risk, and adult control.
The theoretical framework is structured, first, around an understanding of onlife society as a mode of life in which the physical and the virtual converge on the same plane of reality, transforming ways of being in the world and, consequently, processes of identity formation. On this basis, the dissertation examines the impact of technology surplus in childhood and further explores nature deficit as a phenomenon that reflects children’s progressive disconnection from the natural environment. In addition, it incorporates a phenomenological-anthropological perspective on children’s inhabiting and, from a pedagogical standpoint, highlights the need to conceive of nature and digital technology as educational spaces. This line of inquiry leads to the proposal of an edifying pedagogy for childhood, grounded in ecological ethics, care, and love for nature as educational horizons aimed at fostering healthy and sustainable forms of identity development.
Within this framework, the dissertation advances the hypothesis that the way in which the three dimensions under study are articulated significantly shapes the kind of relationship children establish with the environments they inhabit. Accordingly, the general objective is to understand the influence that perceived freedom, risk, and adult control influence the relationship that children aged 9 to 12 establish with natural and digital environments, assessing the impact this has on the development of their identity. Four specific objectives derive from this general aim: (1) to analyze children’s perceptions of these dimensions in both environments, (2) to examine the influence of adult control and children’s assessment of it on their perceptions, (3) to identify the impact of sociodemographic factors, especially sex and territorial context, and (4) to verify the effect of adult intervention on children’s behaviors and attitudes in natural spaces.
To address these aims, the research adopts a multi-method design, structured into two sequential and interconnected studies. The first study is based on a mixed-methods approach that combines a quantitative phase and a qualitative phase. The quantitative phase consists of administering a questionnaire to a sample of 2.586 children from across the national territory, with the aim of exploring their subjective perceptions of freedom, risk, adult control, and their evaluation of such control during their experiences in the two environments under study. The qualitative phase, intended to deepen understanding of the meanings attributed to these experiences, is carried out through 33 focus groups involving 300 children drawn from the sample of the first phase, as well as 53 individual interviews with families and teachers. The second study, conducted with a sample of 30 children from the province of Salamanca, follows a quasi-experimental methodology and focuses on the analysis of the behaviors and attitudes displayed during an immersive educational experience in nature. To this end, non-participant observation is used in order to record the variations that occur in children’s interaction with the environment according to the type of intervention exercised by adults.
The findings show, first, that natural and digital environments are experienced by children in the age group studied as differentiated spaces of socialization. The digital environment is associated with a greater perception of risk and adult control, whereas the natural environment is more strongly linked to experiences of freedom of movement, exploration, and autonomy. At the same time, the research shows that the sense of freedom is present in both spaces, which precludes interpreting nature and digitality as opposing or mutually exclusive realities. In addition, one of the most relevant findings lies in the resignification of adult control, which is experienced not only as a limitation but also as an expression of care and protection, especially in the digital environment. Likewise, the comparison between children’s and adults’ narratives reveals convergences regarding the need for adult accompaniment, although with nuances in the way control is interpreted. For its part, the quasi-experimental study highlights that the presence of adults modifies children’s dynamics of exploration in nature: more passive mediation favors forms of self-directed autonomy and peer initiative, whereas more active intervention guides the experience, broadens participation, and reorganizes interactions toward an intensification of sensory experience during direct contact with nature.
In light of these findings, the dissertation concludes that the study of primary development processes in the contemporary context must pay particular attention to the transition between the final stage of childhood and adolescence; that is, special consideration must be given to the 9-to-12 age group. The first, and most central, consideration is that children of this age establish a dichotomous association between the real and the physical, on the one hand, and the unreal and the virtual, on the other. In other words, although they operate within the logics of the onlife phenomenon, they do not consciously recognize them and, therefore, any pedagogical approach must depart from this reality. The second consideration concerns the importance of children’s own perspectives in defining educational proposals aimed at promoting their well-being and holistic development. In this regard, based on the analysis of the variables included in the research, we conclude that children assign meanings and significance to each of them according to the symbolic and relational materiality of the spaces they inhabit, as well as the subjectivity of their experiences, and that they do so from a conscious and critical standpoint. The third consideration centers on the need to rethink the role of adult accompaniment in children’s experiences, transforming merely restrictive models into forms of care that provide security without limiting children’s experience in either natural or digital spaces.
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