Por favor, use este identificador para citar o enlazar este ítem: http://hdl.handle.net/10366/139077
Calidad de vida en las espondiloartropatías: implicación de factores inflamatorios y emocionales en la presencia de fatiga en la artritis psoriásica: Profile on PlumX
Título : Calidad de vida en las espondiloartropatías: implicación de factores inflamatorios y emocionales en la presencia de fatiga en la artritis psoriásica
Autor(es) : Blanco Herrera, Rubén
Director(es) : Montilla Morales, Carlos
Palabras clave : Fatiga
Espondiloartropías
Artritis psoriásica
Clasificación UNESCO: Research Subject Categories::MEDICINE::Dermatology and venerology,clinical genetics, internal medicine::Dermatology and venerology
Research Subject Categories::MEDICINE::Dermatology and venerology,clinical genetics, internal medicine::Internal medicine::Rheumatology
Fecha de publicación : 2018
Resumen : Introducción: La fatiga es una sensación de cansancio extremo, agotamiento o debilidad que puede hacer que las actividades cotidianas se hagan más complicadas. Este síntoma tiene gran repercusión en la calidad de vida y en la capacidad funcional de los pacientes con enfermedades articulares inflamatorias crónicas que la sufren. Debido a su frecuencia es uno de los aspectos que conviene valorar en la evaluación del paciente con artritis psoriásica (Aps). Aunque su presencia está íntimamente ligada a factores emocionales como la ansiedad y la depresión, la mejoría de este parámetro con la terapia biológica y la correlación de su intensidad con la concentración de interleucinas (especialmente la IL-6) hace que la inflamación crónica también pueda intervenir en la patogenia de este síntoma. Objetivo: Relacionar la fatiga de un grupo de pacientes con Aps con indicadores inflamatorios (Mínima actividad de la enfermedad, IL-6, VSG y PCR) y con factores emocionales como la ansiedad y/o depresión. Material y Método: Se seleccionaron 142 pacientes diagnosticados de artritis psoriásica por los métodos de CASPAR. Se excluyeron todos los pacientes que cumplieran criterios clínicos de Fibromialgia o que estuvieran diagnosticados de depresión o ansiedad. Se midió la Fatiga con el cuestionario autoaplicado FACIT-T. La presencia de un hábito ansioso o depresivo se obtuvo con el cuestionario HADS. Según la recomendación del cuestionario se consideró “no caso” cuando la puntuación fue menor de 8, caso dudoso cuando las puntuaciones estaban entre 8 y 10 y caso probable por encima de 11. Para medir la inflamación se utilizó la mínima actividad de la enfermedad (MAE), la IL-6, la velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína C reactiva (PCR). La determinación de IL-6 se obtuvo con ELISA. Todas las determinaciones se realizaron de manera simultánea en una misma visita. Resultados: La edad media de los pacientes fue de 54,0 años. El tiempo medio de duración de la enfermedad fue de 13,9 años. El 52,2% de los pacientes eran hombres. El 57% de los pacientes se trataban un fármaco modificador de enfermedad (FAME) y el 25,4% de ellos tenían un tratamiento biológico. El 60,6% tenían una MAE. Los pacientes que presentaban una MAE tenían una media de fatiga de 6,40 (DE: 1,2), La media de fatiga en los pacientes que no presentaron la MAE fue de 12,28 (DE: 1,4) (p = 0,003) (Figura 1). La fatiga se correlacionó con estos parámetros: el número de articulaciones dolorosas (NAD) (r = 0,20; p < 0,03), el número de articulaciones tumefactas (NAT) (r = 0,17; p < 0,03); la escala visual-analógica (EVA) para el dolor (r = 0,31; p <0,001), la EVA de la actividad (r = 0,29; p < 0,001), la entesitis (r = 0,29; p < 0,03) o el cuestionario HAQ (r = 0,46; p < 0,001). No se ha encontrado relación con el PASI (p = 0,6). La MAE de la enfermedad no se relacionó con las puntuaciones conseguidas en el cuestionario de ansiedad [6,6 (DE: 4,4) vs 7,6 (DE: 3,8); P < 0,08] ni con las obtenidas en el cuestionario para la depresión [4,7 (DE: 3,6) vs 5,26 (DE: 3,4); p < 0,36]. La fatiga no se correlacionó con los marcadores inflamatorios como la VSG (p = 0,9) o la PCR (p = 0,4) ni con la IL-6 (p = 0,09). El 61,7% de los pacientes no presentaba ansiedad, el 17% probablemente tuvieran ansiedad en el momento de realizar el cuestionario y el resto de los casos se consideraron dudosos. El 76,6% de ellos no tenían depresión, el 5,7% probablemente tuviera depresión y el resto de los casos se consideraron dudosos. La fatiga del grupo de pacientes que no tenían ansiedad fue menor que la obtenida en el grupo formado por los pacientes con una dudosa y probable ansiedad (3,4 vs 17,0; p < 0,001). La fatiga del grupo de pacientes que no presentaban depresión fue menor que la padecida por el grupo de los pacientes con dudosa y probable depresión (4,8 vs 21,0; p < 0,001). Conclusiones: A pesar de que la fatiga en nuestros pacientes tuvo una importante base emocional, directamente asociada a la presencia de ansiedad y depresión, también se relacionó con la actividad medida entre otros, por parámetros puramente inflamatorios como el número de articulaciones tumefactas. Con estos resultados se demuestra el carácter multifactorial de la fatiga y, por ello, la necesidad de un abordaje diferente para su tratamiento.
Descripción : Trabajo de fin de grado. Grado en Medicina. Curso académico 2017-2018
URI : http://hdl.handle.net/10366/139077
Aparece en las colecciones: TG. Trabajos de Grado en Medicina

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