| dc.description.abstract | El objetivo principal de este proyecto de innovación docente es evaluar en qué medida
el portafolio es una herramienta útil para a) la evaluación de competencias en diferentes
asignaturas; y b) para potenciar el aprendizaje del alumnado. Al mismo tiempo, en la
medida de lo posible, vamos a comparar la utilidad del mismo en una asignatura de Grado y
una asignatura de Máster.
En realidad, cuando hablamos del portafolio estamos haciendo referencia a una
colección de trabajos de los alumnos que pone de manifiesto el proceso de aprendizaje
seguido por éstos (Barberá, Gewerc y Rodríguez, 2006; en Rico, 2009). Estos trabajos han
sido seleccionados sistemáticamente y siguiendo una secuencia cronológica para alcanzar
unos objetivos concretos (García, 2000; en Sánchez Vera, 2007). En este sentido,
Zubizarreta (2009) define el aprendizaje a través del portafolio como “una herramienta de
trabajo flexible, basada en la evidencia que engancha a los estudiantes en un proceso de
reflexión continua y de análisis colaborativo. Como texto escrito, documento electrónico, o
cualquier otro tipo de proyecto creativo, el portafolio recoge el ámbito, la riqueza y la
relevancia del desarrollo intelectual, juicio crítico y habilidades académicas de los
estudiantes.” (p. 20).
De forma general, el término portafolio hace referencia a una técnica para recopilar y
agrupar las evidencias profesionales que capacitarían a una persona para el desarrollo
profesional satisfactorio; mientras que en el campo educativo, supone una metodología
docente y de evaluación alternativa a las de corte cuantitativo (Barragán, 2005). De este
modo, el portafolio puede ser contemplado desde dos puntos de vista que convergen en la
práctica (Blázquez, Ojeda, Ruiz y Ortiga, 2006). Por un lado, supone una herramienta de
desarrollo y evaluación, y por otro, una metodología y estrategia docente que fomenta el
aprendizaje autónomo y basado en competencias. Como plantea Rico (2009), el portafolio,
por un lado, recoge y muestra las experiencias de aprendizaje y los logros de los estudiantes,
y por otro, informa al docente y al estudiante acerca del nivel de competencia alcanzado.
Asimismo, permite que el profesor valore su práctica (Blázquez et al., 2009). | |