| dc.description.abstract | [ES] En teoría de la lírica se dice que el ritmo aparece como principio organizador del sentido y como articulador de la estabilidad y
variación del poema, permitiendo amplificar, diversificar o discretizar ideas. El ritmo posee un efecto anticipatorio propiciado por patrones de repetición y variación que modulan en el oyente formas de expectativa y asombro. La voz, el ritmo y la respiración son anteriores a la pronunciación del poema; existen, efectivamente, en la realidad biorrítmica del cuerpo que escribe; pero son, además, aspectos susceptibles de análisis en la forma escrita del poema, y no menos en su
forma dicha, pronunciada.
Las páginas de este breve estudio ofrecen un acercamiento al ritmo, la voz y la respiración como principios del sentido a partir de la escucha de cuatro poemas de autores diversos, cuya elección permite contrastar diversas estrategias enunciativas del lenguaje poético. Concretamente, el estudio analiza la pronunciación como generadora de una atmósfera y una presencia y propiciadora de sentido en cuatro casos de poesía chilena (Raúl Zurita, «Verás»), española (Antonio Gamoneda, «Sumido en sed y sombra»), austriaca (Friederike Mayröcker, «Lieber in Gedanken reisen, Hokusai») y danesa (Inger Christensen, alfabet). Distintos atributos del ritmo, como la duración, la intensidad, la aceleración o la entonación permiten distinguir, en los casos aquí expuestos, el
nivel afectivo de la interpretación de la poesía, es decir, la relación entre la escucha, la emoción y el significado. | es_ES |